Publicado el: 15 septiembre 2012

Santa Fe: las claves del nuevo esquema impositivo luego de la reforma

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Las principales modificaciones realizadas en Diputados fueron el aumento del avalúo fiscal rural (de un 70% que había firmado el Senado a un 120%), la inclusión de Ingresos Brutos (un 0,5%) para la industria con facturaciones superiores a 80 millones de pesos anuales (que la Cámara alta había dejado exenta) y la eliminación del incremento que se había apuntado para las categorías más bajas del Inmobiliario urbano.

La Legislatura convirtió anoche en ley la demorada y polémica reforma tributaria que reclamaba el Gobierno de Antonio Bonfatti para hacer frente al déficit provincial. Tras la sanción por la tarde en Diputados, que modificó el dictamen de la Cámara alta, el proyecto volvió a manos de los senadores. La sesión comenzó cerca de la medianoche y la reforma obtuvo la aprobación final con el voto del vicegobernador Jorge Henn del Frente Progresista, quien definió una votación empatada. En tanto, la Casa Gris podría promulgar la ansiada -aunque limitada- norma hoy mismo o el lunes.

¿Cómo queda el nuevo esquema impositivo luego de la aprobación de la ley?

En el caso del impuesto inmobiliario rural –el ítem más resistido por los ruralistas de la provincia, eje de la actividad–, se actualizó un 120% la base imponible (en proporción a la cantidad de hectáreas), mientras que lo que se paga, el impuesto en sí mismo, tendrá una suba de hasta el 300% según la envergadura del campo. El 2 de septiembre pasado, Tiempo Argentino develó que de la recaudación total de 2011, en torno a los $ 7238 millones, sólo el 2,1% correspondió al inmobiliario rural. El campo pagó –en casi 12 millones de hectáreas– $ 159 millones durante todo 2011, lo que equivale a $ 13,28 por hectárea por año.

Por el lado de las compensaciones del sector industrial, se gravará con Ingresos Brutos del 0,5% a las fábricas que estén facturando por encima de los $ 80 millones anuales. Pero habrá excepciones: no pagarán el tributo las alimenticias, porque son un sector sensible y suelen volcar a precios minoristas cualquier modificación impositiva; y tampoco pagarán las curtiembres y empresas de cueros. En este último caso, se consideró que el rubro suele tener márgenes bajos de ganancias; y se intenta además proteger al sector de la competencia con Brasil. El nuevo esquema impositivo para las industrias dejará a resguardo a las pymes, pero hará que las 60 principales empresas paguen en relación a sus ingresos y facturación.

El caso del inmobiliario urbano fue uno de los más discutidos. “El oficialismo provincial quería que alcanzara a todos los sectores, pero nos opusimos para que no impacte en los asalariados”, explicó a esta diario Eduardo Toniolli, diputado provincial del Movimiento Evita-FPV. Concretamente, los inmuebles que se encuentren dentro de las categorías 1 a la 4, no tendrá aumento alguno. El segmento es importante, representa al 65% de las viviendas totales de la provincia. En el caso de las categorías 5 a la 8, habrá aumentos del impuesto de entre el 20% y hasta el 87 por ciento.

La Construcción tendrá el siguiente aumento: la obra pública estará exenta de gravámenes, al igual que las constructoras que facturan menos de 1 millón y medio de pesos al año. De ahí para arriba, las constructoras pagarán un 2% de Ingresos Brutos.

Por último, se modificará el tributo que pagan las embarcaciones deportivas. Se creó a través de la ley un impuesto que se repartirá el 90% entre municipios y comunas, y el 10% para la provincia.

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